James Harold Wallis
James Harold Wallis
La poesía de Antonio Machado ocupa un lugar esencial en la tradición literaria española por su claridad moral, su hondura filosófica y su íntima relación con la vida cotidiana. Leer sus versos es adentrarse en un territorio donde el paisaje, la memoria y el tiempo se convierten en formas de conocimiento. Esta edición de Poesías completas invita al lector a recorrer, en un solo volumen, la trayectoria íntegra de una voz que supo transformar la experiencia personal en meditación universal. Desde los primeros poemas de Soledades, marcados por el simbolismo y la introspección, hasta la sobria emoción de Campos de Castilla, Machado fue depurando su lenguaje en busca de una expresión cada vez más sencilla y verdadera. En sus versos, la naturaleza -los caminos, los ríos, los campos castellanos- no es solo escenario, sino espejo del alma y conciencia del paso del tiempo. Machado fue también un poeta comprometido con su época. Miembro destacado de la Generación del 98, reflexionó sobre la identidad de España, sus heridas históricas y sus esperanzas de renovación. Sin grandilocuencia, su palabra adquiere una dignidad ética que convierte cada poema en acto de pensamiento y responsabilidad. Su estilo, aparentemente sencillo, esconde una profunda musicalidad y una sabiduría que nace de la observación atenta. En sus versos conviven la melancolía, la ternura, la ironía y una constante interrogación sobre el destino humano. Pocas obras han sabido unir con tanta naturalidad la emoción íntima y la reflexión filosófica. Estas Poesías completas permiten redescubrir a un autor imprescindible, cuya voz sigue acompañando al lector contemporáneo. En sus páginas late una invitación a caminar, a recordar y a pensar: a hacer del poema un diálogo vivo entre el hombre, el tiempo y la esperanza.
Un très honorable professeur, Richard Wanley, passe l'été à New York ; sa femme est à la campagne. Un soir, il se laisse entraîner par une jolie fille qui le mène chez elle. L'amant en titre survient à improviste et se jette sur lui : en se défendant, Wanley le tue. Il se débarrassera du cadavre en le cachant dans un bois. Vivant dans l'angoisse de son crime, il commettra des maladresses en essayant de se couvrir, s'imaginera que la police le soupçonne, joue avec lui comme le chat avec la souris. Obsédé par cette situation sans issue, il envisage le suicide. Mais... Vous lirez le drame poignant, profondément humain, vécu par un honnête homme qui trouva l'aventure au coin de la rue... Il suffit d'une fois.